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Ciencia

Los riesgos del 5G

El ser humano sigue evolucionando y cambiando su entorno, su propia sociedad, su manera de entablar relaciones con los demás y con la naturaleza, a través de inventos tecnológicos cada vez más avanzados. Las telecomunicaciones abrieron una veta importantísima en el siglo pasado, para lograr expandir la información a los hogares de una forma más directa. Primero llegó la radio, luego la televisión, y en las últimas décadas del siglo XX, el gran cambio, a través de Internet. La red de redes no solo está presente en las casas, sino que desde hace poco más de una década también podemos acceder a ella en cualquier lugar en el que nos encontremos, siempre que haya buena cobertura, claro está. Gracias a los satélites de telecomunicaciones y a los repetidores de señal, hoy por hoy cualquier pueda ver un vídeo en Youtube incluso en medio del mar. La evolución en esas comunicaciones se está dando a una velocidad de crucero, y en pocos años hemos avanzado muchísimo.

Y es que lo que se busca es ofrecer a los usuarios la mayor calidad de servicio y la máxima velocidad posible, a precios asequibles. Las compañías telefónicas están poniendo mucho empeño en seguir evolucionando la manera en la que estamos interconectados, y desde hace un par de años, la implantación de una nueva red de comunicaciones ha desatado una gran polémica. Se trata de la famosa red 5G, que viene a ser una evolución del 4G que hemos venido utilizando en los últimos tiempos. Es una red más rápida, más segura y más eficiente, aunque también tiene sus riesgos, o eso piensan muchos. Al trabajar a través de ondas, como las anteriores redes, el 5G puede presentar peligros invisibles, que solo se comprueben años más tarde. La sombra de las enfermedades cancerígenas sobrevuela este adelante tecnológico, igual que ocurrió en anteriores ocasiones. Pero, ¿es realmente peligroso el 5G o solo son mitos y leyendas urbanas de conspiranoicos?

Qué es el 5G

El 5G puede definirse como una red de comunicaciones inalámbricas avanzadas, la evolución de las redes que teníamos hasta ahora. Cada paso, cada avance en las telecomunicaciones, nos da nuevas posibilidades para aprovechar mejor el ancho de banda de esas redes. Con el 5G se da un gran salto hacia adelante con respecto a su antecesora, la red 4G, ya que ahora se permite navegar de una forma mucho más rápida a un mayor número de dispositivos. Cuando te conectas a Internet en la calle, a través de los datos, notas que el salto es espectacular, porque ahora puedes ver vídeos sin  problema e incluso descargar a una gran velocidad. De hecho, el 5G es entre 10 y 20 veces más rápido que la red 4G, que ya era de por sí bastante eficiente en este sentido.

¿Es peligroso el 5G para la salud?

La implantación de una nueva tecnología siempre suscita cierto alarmismo entre algunos sectores de la sociedad. Especialmente desde las telecomunicaciones, que son totalmente inalámbricas y trabajan con ondas que no se pueden ver. Sin embargo, esas ondas sí que afectarían a nuestro cuerpo y a nuestro cerebro, o eso es lo que muchos defienden. Con la llegada de esta nueva tecnología, ese sector ha vuelto a ponerse en pie de guerra, argumentando que el 5G sería muy dañino para nosotros, e incluso que se utilizaría para “controlarnos” mentalmente. Las ondas que se utilizan son, sin embargo, las mismas que hemos estado disfrutando con el 3G y el 4G, y que se han demostrado que no son realmente peligrosas para el ser humano. La OMS apuntó en 2014 que no hay ningún estudio que lleve a pensar que estas ondas electro magnéticas supongan un peligro real para nuestra salud.

Posibles riesgos en el ser humano

La teoría de que el 5G puede funcionar afectando a nuestra salud y a nuestro cuerpo, sin embargo, sigue extendiéndose en estos últimos dos años. Muchos, de hecho, la meten dentro de toda la teoría de la conspiración sobre el control de los gobiernos a través de chips, vacunas y las propias ondas de esta red de telecomunicaciones. Por supuesto, no hay ninguna prueba de que esto sea así, y son solo especulaciones. De todas formas, ese terror es natural ante un adelanto tecnológico que además, es invisible. Durante años, las antenass de telefonía móvil y los repetidores han estado bajo sospecha se provocar casos de cáncer allí donde se ubicaban. Y es que hay cierta exposición a la radiación en lugares cercanos a este tipo de antenas, si bien los responsables científicos aseguran que la exposición es mínima.

El posible riesgo contra la salud del 5G viene dado precisamente por esa “recepción” de radiación a través de las ondas de nuestro teléfono. Las instituciones quitan peso al asunto, pero es cierto que estamos hablando de una exposición a un aparato que llevamos siempre encima. Por poca que sea, si utilizamos constantemente el teléfono y lo mantenemos cerca, incluso para dormir, es posible que ese peligro se magnifique. Otro peligro real, aunque no para nuestra salud, es la posibilidad de que el 5G aumente los hackeos a nuestros dispositivos. Con una red más rápida y eficiente, los ciberdelincuentes tienen más posibilidades de acceder a nuestros terminales y hackearlos para hacer de las suyas. La seguridad deberá verse aumentada para evitar ese posible riesgo, de la misma forma que lo hacemos ya en nuestro ordenador. Y es que muchos tenemos antivirus instalados en el PC, pero no en nuestro móvil.

Mitos y leyendas sobre el 5G

En estos últimos años han ido apareciendo numerosos mitos y leyendas en torno al lanzamiento de esta nueva tecnología, como si supusiera un cambio realmente paradigmático con respecto a lo anterior. En realidad, el 5G solo nos permite hacer las mismas cosas que antes, pero más rápido y de una manera más eficiente. Esa es la realidad, pero también estás las leyendas. Para muchos, el 5G, al ser más potente, provoca ondas mucho más dañinas para nuestro cuerpo, algo que hemos demostrado que es falso. Pero es que además, a través de este sistema, se podría llegar a alternar nuestro propio cerebro, para ser controlado… La conspiración en torno al control de la población siempre ha estado ahí, y ha encontrado en estas nuevas tecnologías una excusa perfecta para mostrarse en todo su esplendor. Muchos se sienten observados y espirados por el 5G, cuando en realidad están dejando sus datos sin ningún tipo de remilgo a las apps y redes sociales en las que se inscriben de forma totalmente voluntaria.